I PARTE: 1043/1080 INFANCIA, JUVENTUD EN CASTILLA

 

Vamos a contar la vida, historias y leyendas de Rodrigo Díaz de Vivar, para nosotros a partir de ahor Ruy, como se le llamaba y el respondía. Existen cantidad de libros y páginas web, que ya describen con minuciosidad su vida y época. Tan solo tienes que poner El Cid, en Google, para que te salgan un montón de páginas web describiendo y diciendote casi todas lo mismo, leedlo y luego ya estais preparados para seguir las huellas del Cid...., o no!!

Con nosotros vamos a recorrer los lugares por donde anduvo Ruy ( que así le llamaban) y sus más directos amigos y colaboradores. Diría también que enemigos, pero era un tipo tan especial que no los tenía. Tan solo algún tipo envidioso, pero es que era una persona para tenerle envidia, sana eso si...quien no envidia actualmente a Rafa Nadal, Ronaldo, Messi, Julio Iglesias....son otros tiempos, otra epoca, pero el sentir de las personas, son los mismos.

La historia nos enseña un Cid, valeroso, guerrero, fuerte, muy religioso, defensor de la cristiandad y temido por los musulmanes. Nada más lejos de la realidad, y eso lo iremos descubriendo a través de sus huellas.

63 huellas que nos harán conocer a Ruy y su entorno, más importante incluso que él, ya que Ruy no es más que un habitantte de una tierra y una epoca que le tocó vivir. Eso sí, la vivió como nadie y esto hace que casi 1000 años después estemos hablando de él. Existen muchos documentos, sobre todo escritos en Monasterios por monjes y muchas fechas también corravoradas por fuentes musulmanas, así que nos podemos hacer una idea muy buena de como vivió Ruy y el entorno que lo rodeaba.

Muchos de los datos y fechas se obtienen de dos fuentes:  la Historia Roderici (o Gesta Roderici Campidocti)que  es una crónica biográfica de Rodrigo Díaz de Vivar escrita en latín en el siglo XII, probablemente entre 1188‹y 1190, por un autor de la zona de La Rioja, presumiblemente najerense.​ En todo caso la obra es la biografía más antigua del Cid y constituye la base del conocimiento actual sobre su figura. Se considera la fuente principal de los hechos del magnate castellano.

En cuanto a su papel en la historiografía española, es una de las obras culminantes del género de las crónicas en latín en la península ibérica, que en este siglo llega precisamente a sus más altas cotas, justo en el momento en el que las crónicas romances empiezan a dar sus primeros pasos en forma de escuetos anales.

Se cuestiona si la obra pudo haber sido fuente del Cantar de mio Cid, aunque ambas obras parecen haber tenido en cuenta tradiciones orales comunes, que en este periodo de la historia producían una transmisión y fijación en los relatos folclóricos mayor que en la actualidad. Junto a ello, las notables lagunas que presenta hace dudar la tesis de que su autor formó parte del contingente del Cid o fue un observador directo de los hechos que narra, como defienden los autores que postulan una datación contemporánea a Rodrigo Díaz.

La otra gran fuente de información, en cuanto a datos y fechas es el Cantar del Mio Cid.

El Cantar de mio Cid es un cantar de gesta anónimo que relata hazañas heroicas inspiradas libremente en los últimos años de la vida del caballero castellano Rodrigo Díaz de Vivar el Campeador. La versión conservada fue compuesta, según la mayoría de la crítica actual, alrededor del año 1200.​

Se trata de la primera obra poética extensa de la literatura española y el único cantar épico de la misma conservado casi completo; solo se han perdido la primera hoja del original y otras dos en el interior del códice, aunque el contenido de las lagunas existentes puede ser deducido de las prosificaciones cronísticas, en especial de la Crónica de veinte reyes. Además del Cantar de mio Cid, los otros tres textos de su género que han perdurado son: las Mocedades de Rodrigo —circa 1360—, con 1700 versos; el Cantar de Roncesvalles —ca. 1270—, un fragmento de unos 100 versos; y una corta inscripción de un templo románico, conocida como Epitafio épico del Cid —.

El poema consta de 3735 versos de extensión variable (anisosilábicos), aunque predominan los de catorce a dieciséis sílabas métricas, divididos en dos hemistiquios separados por cesura. La longitud de cada hemistiquio es normalmente de tres a once sílabas, y se considera unidad mínima de la prosodia del Cantar. Sus versos no se agrupan en estrofas, sino en tiradas; cada una es una serie sin número fijo de versos con una sola y misma rima asonante.

Se desconoce su título original, aunque probablemente se llamaría «gesta» o «cantar», términos con los que el autor describe la obra en los versos 1085 ("Aquí compieça la gesta de mio Çid el de Bivar", comienzo del segundo cantar) y 2276 ("las coplas deste cantar aquís van acabando", casi al fin del segundo), respectivamente.

El Carmen Campidoctoris o Poema latino del Cid, es un himno panegírico neolatino escrito hacia 1190​ que celebra las hazañas Rodrigo Díaz el Campeador en poco más de un centenar de versos sáficos y adónicos. Otros autores, como el historiador Gonzalo Martínez Diez, siguiendo a Ramón Menéndez Pidal, lo datan entre los años 1082 y 1093. Pudo componerse en Roda de Isábena [ y ser trasladado al Monasterio de Ripoll, donde se encontró.

Del texto se conservan en la actualidad 128 versos divididos en estrofas de cuatro versos, tres sáficos y uno adónico. Del verso 129 solo se conservan las primeras palabras, habiéndose perdido las siguientes estrofas por encontrarse borradas o raspadas en el códice original. Su autoría, según las investigaciones de Ubieto Arteta, ha sido atribuida a un monje del monasterio oscense de Roda de Isáben. Posteriormente, el códice habría sido trasladado al Monasterio de Ripoll, conservándose en la actualidad en la Biblioteca Nacional de París con la signatura lat. 5.132.​

Se trata de un poema encomiástico a un héroe, al modo de los himnos grecolatinos, dedicado a las laudes de Rodrigo Díaz, llamado El Cid, en el que se relatan tres victorias del Campeador: con un caballero navarro desconocido, con el conde García Ordóñez de Cabra, y finalmente con el conde de Barcelona, con ocasión de la conquista de Almenara, al norte de Lérida.

El autor es un poeta culto que compone un elogio de las victorias campales más destacadas del héroe con la finalidad de ensalzar sus hazañas.

Su interés radica en que en sus primeros versos aluden por primera vez en la literatura coetánea a los poemas homéricos (ParisPirroEneasHéctor, la Guerra de Troya) y en ser, aunque incompleto, el testimonio biográfico más antiguo sobre el Cid tras la Historia Roderici (hacia 1190), biografía latina en prosa que constituye una fuente del Carmen Campidoctoris. El poema está dirigido a una audiencia letrada, capaz de entender el registro culto del latín con que está escrito, que no es el notarial medieval ni el eclesiástico.

Estos tres escritos, en los que se basan en mucho la historia y leyenda de Ruy, son realizados por "hombres", es decir, han podido ser escritos según el pensamiento del escritor. Bien ensalzandolo, bien humillandolo o tomando partido por algun caracter en particular. Lo interesante es cuando coinciden, fechas, lugares y nombres, además se pueden corravorar con textos árabes, que son mucho más precisos, minuciosos.

Ruy nace en una aldea al norte de Burgos, en el año 1043 aproximadamente, por aquel entonces era Rey de León Fernando I,  hijo de García Sanchez, conde de Castilla y bisnieto de Fernán Gonzalez, impulsor del Condado de Castilla. Cuando nace Ruy, Castilla no era más que un condado del reino de León. Fernando I se casa con Sancha de León, siendo los reyes del Reino de León, hasta su muerte en 1065.

Ruy es hijo de un noble infanzón, Diego Lainez y su madre una joven asturiana hija del conde de Oviedo, llamada Teresa Rodriguez, sus padres son jovenes y aunque no está bien documentado parece ser tuvo un par de hemanos, que cuando  Ruy se fué a la Corte de León ellos se fueron a Oviedo, lugar de donde era su madre y allí tenia la familia. Ruy desde muy pequeño acompañaba a su padre a todos lados, el padre defendia la frontera entre el condado de Castilla y Navarra, justo por lo que ahora es la Rioja, y por ello tenía muy buena relación con el Rey Fernando I. A Ruy le encantaba ir con su progenitor y ver como recorria montes, praderas, llanuras, cruzaban rios, así se hizo un gran conocedor de la naturaleza, amigo de montes, veredas y caminos. Además entablo muy buena relación con los animales salvajes, javalies, lobos, aguilas, halcones, con ellos convivia cerca de su Vivar natal, entrenaba con ellos para aprender a camuflarse a acorralarlos, a luchar con ellos, pero siempre de una manera divertida y no siendo mñás que juegos.

Con su padre entrenaba las lides de las armas, aprendío a usa la lanza, la espada e incluso se le daba muy bien la onda, la ballesta, le encantaba pelear cuerpo a cuerpo, es más pegaba unos puñetazos y tortazos dignos de un boxeador. También ayudaba en casa, a su madre y jugaba con sus hermanos y vecinos. Vivian en una casa de campo, de piedra y regulaban un molino, para obtener agua  y obtener harina del rei Ubierna. De echo a Ruy en León le llamaban el molinero.

Diego, padre de Ruy, murió cuando tenía unos 35 años, muy joven, sus hijos eran muy pequeños, los más jovenzuelos de apenas 8 años se fueron con la madre a Oviedo y el pequeño Ruy, por obra y gracia de la amistad con el Rey, fué a educarse a la Corte de León, don reinaba Fernando I. 

Esta decisión fué fundamental para el futuro de Rodrigo, de León y de Castilla en los años venideros, ya que de vivir en un pueblecito limitrofe a Navarra, pasa a vivir en la Corte Real y además educarse con los hijos del rey.

Bueno, veamos que se encontro el pequeño Ruy con apenas 11 añitos, Los reyes de León tenian 5 hijos, por orden de edad, sería Urraca que tendría unos 20, Sancho que tendría unos 18, Alfonso de 15, García de la edad de Ruy y la pequeña Elvira. Pues los 5 principes, Ruy y unos pocos niños y jovencitos más acudian a las enseñanzas de los profesores en unas aulas habilitadas en el Palacio Real, residencia de los Reyes, además de clases, los chicos aprendian el manejo de las armas. Desde muy pronto se vió que Ruy destacaba entre los demás alumnos, tanto en materias simplemente educativas y sobre todo en cuanto las técnicas y desempeño  de las armas. Las asignaturas, no eran fáciles: latín, ética, aritmética, astronomía, geometría y las disciplinas superiores como la teología y el derecho. En todas ellas Ruy destacaba, a veces incluso hacia dudar a los profesores, sería lo que diriamos ahora un empollón, estando intelectualmente al nivel de los hermanos mayores, e incluso superandolos,  quedando en evidencia el joven Alfonso, que quedaba como un zoquetito una y otra vez, aunque Ruy, nunca le dió la mayor importancia. Cosas de la vida, el que parecía más debil luego se hizo con todo el reino de León, y el más listo acbo llevando una vida azarosa e impredicible.

Quizás lo normal ubiese sido que surgiera la amistad entre los chicos de la misma edad, pero Ruy era diferente, a pesar de su corta edad mostraba una personalidad que superaba a los de su edad, por eso entablo una relación de verdadera amistad y admiración, hacia Sancho, el mayor de los hermanos y que tenia unos 8 años más qye Ruy. Alfonso y Garcia envidiaban la soltura de Ruy, su desparpajo, su inteligencia, les estaba "robando" a su hermano mayor. Urraca, mucho más mayor que Ruy, también se encapricho con él, pero este le daba continuas calabazas, le parecia muy mayor para él y ella se consolo dandole todo su afecto a su hermano Alfonso.

Pasaron los años de estudio, aprendizaje, chiquillerias, aprendizaje, juegos, estudio...y el tiempo pasó....Ruy fué a su primera batalla... la batalla de Graus.

La batalla de Graus enfrentó a las tropas de la taifa de Zaragoza, apoyadas por un contingente castellano al mando del príncipe Sancho de Castilla (futuro Sancho II), contra el reino de Aragón, ante el intento de conquista de la ciudad de Graus por parte de los aragoneses.

Ramiro I de Aragón intentó repetidas veces apoderarse de Barbastro y Graus, lugares estratégicos que formaban una cuña entre sus territorios. En la primavera de 1063 comenzó a sitiar Graus lo que motivó el enfrentamiento entre las tropas de Ramiro I de Aragón y Al-Muqtadir de la Taifa de Zaragoza, que contó con el refuerzo del infante Sancho de Castilla, que contaba en su mesnada con un joven Ruy. La presencia castellana se explica porque cobraba parias del musulmán. Los aragoneses fueron derrotados y perdieron en esta batalla a su rey Ramiro I , al parecer asesinado por un soldado árabe, llamado Sadaro, que hablaba romance y que, acercándose al real de Ramiro I disfrazado de cristiano, le clavó una lanza en el rostro. Murió ante las puertas de Graus el 8 de mayo de 1063.

 

Ruy siguó llendo en el séquito de Sancho, que iba a las guerras como príncipoe de León, con su padre.El destino ahora los llevaba a Balansiya, la ciudad que cuando conoció Ruy  le enamoró y soñó con ella hata que la consiguió.

Reinaba en Balansiya Abd al-Mail, un hombre de carácter débil, que contrajo matrimonio con la hija del rey de Toledo al-Mamún. Esto permitió al rey de Toledo intervenir en los asuntos de Balansiya y, casi como primera consecuencia, forzó a que al-Mail le apoyara en la guerra que mantenía con el rey de Sevilla. Posteriormente, tras un desastre militar en Paterna frente a las tropas leonesas, al-Mamún terminó por destronar al de Balansiya.

En primavera de 1065 llegó a Valencia Fernando I de León e inició el sitio de la ciudad. Le acompañaba su hijo Sancho y con él, en su séquito Ruy.Tras simular el rey leonés una retirada, los soldados de al-Mail salieron en su persecución pero a la altura de Paterna, se revolvieron las tropas de Fernando y causaron una gran derrota a los valencianos.

Un poeta musulmán relata lo sucedido:

Se habían puesto las cotas de malla de hierro mientras vosotros vestíais túnicas de seda cada cual más bella,... qué feos resultaban ellos y qué hermosos vosotros si no hubiera sido por lo que pasó en Paterna.

Abu Ishaq al-Tarasuní

En noviembre se inició nuevamente el sitio tras la batalla. Los leoneses terminaron retirándose al enfermar el rey, que murió en León ese mismo mes.

Fernando I llegó a León el día de Nochebuena de 1065 y su primera visita fue para la iglesia de San Isidoro, encomendándose a los santos para que le auxiliaran en su tránsito a la otra vida. Aquella noche acompañó en el coro a los clérigos, salmodiando los maitines en rito mozárabe, y al clarear el día de Navidad vio que la vida se le acababa. Comulgó en la Santa Misa, siguiendo el rito, bajo las dos especies, y a continuación fue llevado en brazos al lecho. Al amanecer del día 26, viendo aproximarse su final, hizo venir a obispos, abades y clérigos, mandó que le vistieran el manto regio, le colocasen la corona y le trasladasen a la iglesia. Hincó las rodillas ante el altar con las reliquias de san Isidoro y san Vicente, y oró y suplicó a Dios que acogiese su alma en paz:

Tuyo es el poder, tuyo es el reino, Señor. Encima estás de todos los reyes y a ti se entregan todos los reinos del cielo y la tierra. Y de ese modo el reino que de ti recibí y goberné por el tiempo que Tú, por tu libre voluntad quisiste, te lo reintegro ahora. Te pido que acojas mi alma, que sale de la vorágine de este mundo, y la acojas con paz.

Crónica Silense

Después se despojó de manto y corona, se tendió en el suelo y se sometió a la ceremonia de la penitencia pública, vistiendo un sayal y recibiendo la ceniza sobre su cabeza. Al mediodía del día siguiente, 27 de diciembre de 1065, festividad de san Juan Evangelista, el rey falleció rodeado de obispos, tras un reinado de veintisiete años, seis meses y doce días, a unos 55 años de edad, que pocos rebasaban en aquel tiempo y que el cronista juzgó «buena vejez y plenitud de días».

A su muerte, en vez de respetar el derecho visigodo y leonés que impedía dividir las posesiones reales entre los herederos, siguió los principios jurídicos navarros de considerar al reino como un patrimonio familiar. Así, de forma similar a cómo hiciera su padre con él y el resto de hermanos y hermanastros, repartió en su testamento sus territorios entre todos sus hijos: su primogénito Sancho heredó Castilla, que se convirtió así en reino, y las parias de Zaragoza; su favorito, Alfonso, recibió el reino principal y predominante, León, y las parias de ToledoGarcíaGalicia y Portugal con título real y las parias de Badajoz y Sevilla; a su hija Elvira le correspondió el señorío de la ciudad de Toro y a Urraca el de Zamora, obteniendo ambas el título real y un importante patrimonio económico: el señoraje de todos los monasterios del reino

Tanto Alfonso, nuevo rey de León, como Sancho, nuevo rey de Castilla, no están de acuerdo con la división realizada por su padre, así que ambos intentan unificar el reino. Poco despues se produce un hecho realmente insolito.

Ruy logró el nombramiento de 'Campeador' en el municipio riojano de Pazuengos. En la historia de este pequeño municipio riojano hay un sinfín de enfrentamientos medievales entre castellaños y pamploneses/najerinos alrededor de un castillo fortificado, construido en el silgo X para defender las tierras conquistadas a los musulmanes y del que no queda resto alguno.

Pero, sin duda, el referente histórico más famoso es el combate de Pazuengos por la posesión de esta población, pequeña aldea con extensos montes y pastos, próxima al monasterio de San Millán de la Cogolla y situada en una zona de continua disputa entre el reino de Nájera-Pamplona y el reino de Castilla, regidos en este momento por Sancho IV el de Peñalén y Sancho II de Castilla, respectivamente.

Para evitar el recurso a una guerra, se acostumbraba a ventilar las disputas mediante un Juicio de Dios u Ordalía en un combate, generalmente a muerte, entre dos caballeros o campeones, uno por cada parte, celebrado en terreno neutral ante cuantos espectadores quisiesen acudir y en un lugar que recibía el nombre de liza, o lugar de la lid.

Los pamploneses/najerinos eligieron a Jimeno Garcés, un gigantón que había matado en estos duelos a más de treinta competidores. Los castellanos estuvieron representados por Rodrigo Díaz de Vivar, alférez o armiger del rey. Según cuenta, la lucha duró más de una hora y Ruy derrotó a su rival con un golpe mortal de forma que Pazuengos paso a ser propiedad de Castilla.

Con motivo de aquel combate Rodrigo recibió un título que irá siempre unido a su nombre: Campeador Campidoctor, que quiere decir el que defiende la justicia en el campo de batalla. El acontecimiento tuvo lugar el 1066, como recuerda una placa conmemorativa en el Ayuntamiento de la localidad, donada por el Colegio Oficial de Ingenieros Técnicos Industriales de La Rioja.

 Con apenas 21 años a vencido al más poderoso guerrero Navarro y quizás el más famoso soldado de los reinos cristianos y temido por las taifas moras. El Campeador a nacido y se ha ganado el respeto de todos.

Poco despues comienza la lucha por la unificación del reino,el hemano pequeño, Garcia, rey de Galicia es el primero que cae, 1071entre Sancho y Alfonso lo destronan quedandose el leonés la zona sur Portucale y Sancho se queda con el norte de Galicia al norte de Tui. Garcia es hecho prisionero y está preso hasta su muerte en 1090 en el leones Castillo de Luna.

Antes Castilla y León se habian enfrentado en la batalla de Llantada y posteriormente en Golpejera, en ambas ocasiones, Ruy, alferez de Sancho habia dado buena cuenta de las tropas Leonesas, derrotandolas y tras Golpejera, Sancho logra en teoría unificar el reino. Solo le queda convencer a Urraca, con Zamora unida, todo volveria a ser igual y el reino se uniría en favor de Sancho.

Tras el asedio de Zamora en 1072, Sancho muere a traición a manos de Vellido Delfos ( el rey que murio cagando), y Alfonso , ayudado por Urraca y Elvira, es nombrado Rey de León, Castilla y Galicia, unificando el reino de su padre Fernando I.

Ruy, obliga a jurar a Alfonso en Santa Gadea, iglesia de Burgos, que no ha tenido nada que ver en la muerte de Sancho. Se puede leer y escuchar que esta jura es ficticia, que es invención del Cantar del mio Cid, para engrandecer la figura de Ruy y poner en evidencia a Alfonso VI. Ninguno de nosotros estavamos allí y jamas podremos saberlo, pero hay una cosa clara, Alfonso y Ruy se conocian perfectamente, habian estudiado juntos de niño y habian compartido muchisimos ratos. Posteriormente fueron enemigos y lucharon el uno contra el otro. Dada la amistad, entre Ruy y Sancho, si no fué en Santa Gadea, es seguro, según mi opinión, al cien por cien, que Ruy le pregunto a Alfonso, que de una maera u otra eran amigos, que pasó en Zamora y si el tuvo algo que ver. No se si habia gente, testigos, pero que le preguntó, seguro, vosotros no le hubieseís preguntado?. Yo si.

El caso, es que Alfonso le dijo que no habia tenido nada que ver en la muerte de Sancho, y Ruy pasa a ser trabajador de Alfonso, no como alferez, cargo que ocupaba Garcia Ordoñez, Conde de Najera, sino de "cobrador" de parias, llamemoslo así, debido a la facilidad de palabra y conocimiento de leyes y reglas que tenía Ruy. Había estudiado leyes y lo que ahora llamariamos Derecho. Este Ruy era tremendo, el mejor hombre con las armas y el más inteligente y listo en lo cotidiano.

Ruy, ya tenía por aquel entonces unos 28/30 años, joven, apuesto y con fama de Campeador, era la envidia de cualquier hombre, y Alfonso con un poquito de envidia lo sabia. No le otrogo ningún importante cargo en las armas, para no darle más fama si cabe, aunque ya la tenia, sin embargo le presenta a su sobrina, Jimena, una joven asturiana proveniente de la nobleza, Ruy no esta muy convencido, pero al verla se da cuenta de que es el amor de su vida. Se casan en 1074 en Santa Maria de Palencia, residen en Burgos y muy pronto tiene descendencia, Maria nace en el 76, Diego en el 76 y Cristina en el 77. Ruy ya no tendría más hijos, ni ningún amor más, cuida de ellos hasta su muerte y para él son lo más importante de su vida.

No todo iban a ser batallas y guerras en la vida de Ruy , ni en el siglo XI, Ruy era muy aficionado al deporte y a los juegos, aquí desarrollamos algunos de los deportes y juegos típicos en el Reino de León del siglo XI, posteriormente cuando Ruy estuvo viviendo en tierras musulmanes, descubrió otros juegos, del que era muy aficionado, pues agudizaba su intelecto y además...se diveriaaa.

 
El deporte y los juegos son una de las manifestaciones más antiguas de la humanidad. El deporte, tal y como se conoce actualmente, tiene una concepción de competición, y en buena medida también de salud: se practica deporte para “estar en forma”. En la Edad Media no existía dicha concepción que relacionaba el deporte con la salud, en cambio la concepción competitiva sí que existía, es decir,  que se jugaba o se hacía  deporte para ganar, ya fuera fama o prestigio, así como también riquezas y honores. 
 
 
Hay una evolución general del deporte y los juegos en la Edad Media. Entre los siglos XI y XIII abundan sobre todo  los torneos y las luchas entre caballeros. En esta época el ideal caballeresco está en pleno apogeo y esto hace que en las cortes europeas se organicen torneos entre caballeros. Esto dará lugar a que muchas  de las novelas caballerescas tengan como temática  principal estas justas y torneos. Posteriormente entre los siglos XIV y XV, hay un cambio. El paso de la Alta Edad Media a la Baja Edad Media provoca que el ideal caballeresco decaiga. La vida en las ciudades se impone y con ella cambian las costumbres, juegos y deportes. De este modo los juegos y deportes practicados por los nobles y la gente del pueblo, que ya eran diferenciados en este momento, empiezan a distanciarse cada vez más.
 
El deporte en la Edad Media no es igual en Oriente que en Occidente, al mismo tiempo que tampoco es igual el deporte que practicaban los altos estamentos frente a las clases más  bajas de la sociedad. A lo largo de la historia vemos como el deporte va muy ligado al entrenamiento militar. Muchos de los deportes y juegos que se practicaban servían para entrenar a los soldados en tiempo de paz. Éste fenómeno es visible desde el antiguo Egipto hasta la Alta Edad Media. Es en la Baja Edad Media donde hay un gran cambio, ya que los deportes se  popularizan. Anteriormente el deporte era casi exclusivo de la aristocracia y la realeza, sin embargo, a  partir del siglo XIV, con el apogeo de las ciudades medievales y la aparición de una nueva clase social, la burguesía, surge un deporte que ya no es exclusivo de las clases altas. Se desarrollan en las ciudades juegos más populares en los que todo el mundo  puede participar. Con la aparición de estos  juegos populares aparecen también las regulaciones reales y municipales de las ciudades. Se prohíben los juegos de azar en donde se puede apostar dinero para primar a los deportes más físicos y de destreza.
 
 
AJEDREZ:
Otro juego o deporte de la época es el ajedrez, el cual se introduce en la Europa occidental a través de los árabes que ocupan la Península Ibérica en el año 711. El ajedrez, actualmente considerado un deporte, se  practica sobre un tablero dividido en sesenta y cuatro cuadrados, treinta y dos blancos y treinta y dos negros. El jugador dispone de diversas piezas (ocho peones, dos torres, dos caballos, dos alfiles, una reina y un rey) y cada una de ellas tiene un movimiento característico. El objetivo es capturar el rey del contrario. Éste deporte fue muy  popular a lo largo de la Edad Media, y ha perdurado hasta nuestros días sin variación alguna, desde que los musulmanes lo adoptaran de Persia, el cual había llegado a través de la India. (donde ya se jugaba en los siglos V y VI d. C.). El juego, tal y como apunta el arabista Juan Vernet, fue introducido por el iraquí Ziryab en la ciudad de Córdoba, hacia el año 857. Por estas fechas ya era conocido en la zona oriental del Islam en el siglo VI. El juego también fue difundido a través de las cruzadas desde Oriente hacia Europa. Otro de los deportes que también introducen los árabes es el polo, deporte que mezcla el arte de montar a caballo y el manejo del mazo con el que se le da a la pelota, para llegar al objetivo final de puntuar marcando.
 
 
 
JUSTAS Y TORNEOS:
Las justas y los torneos serán el deporte principal del momento y surgen paralelamente al auge y posterior desmoronamiento del Imperio Bizantino en la Europa Occidental, momento en el cual se desarrolló el ideal caballeresco y con él la celebración de dichas justas y torneos. Éstos torneos son la válvula de escape de la ínfulas bélicas de la caballería feudal y de la violencia señorial indiscriminada. Esta actividad es muy semejante al deporte y se encuentra en la frontera entre el juego y la guerra. El marco dónde tiene lugar son los castillos y campamentos reales. El poder de convocatoria de las justas y de los torneos es enorme, convirtiéndose en un espectáculo público pero no con la magnitud de los juegos olímpicos o de las carreras en el hipódromo bizantino. Estas dos actividades mezclan elementos deportivos (competitividad, destreza, fuerza), con elementos lúdicos (premios, honores, recompensas) y también militares (combate, armamento, riesgo físico) que llevan a la gloria, a la victoria, a la humillación o a la mutilación en el mejor de los casos, ya que la muerte siempre estaba presente en los torneos, no tanto por una herida recibida, sino por la infección o la gangrena.
La participación en estos torneos está reservada exclusivamente a las clases altas, aquellas que eran capaces de disponer de tres o cuatro caballerías adiestradas para la guerra, y que además tenían los fondos necesarios para el salario de una serie de servidores (pajes, escuderos, armeros, portadores de lanzas y estandartes etc.) Los principales participantes de los torneos son los miembros más jóvenes de las familias de la alta y baja nobleza, quienes buscaban en dichos torneos alcanzar la gloria y los favores de las mujeres. 
Con el transcurso del tiempo los torneos se desplazan del mundo rural a los centros urbanos, dónde se acondicionan plazas y espacios capaces de contener cabalgadas y combates. Algunos torneos se celebran con motivo de la llegada a la ciudad de reyes o miembros de familias reales. De esta forma los torneos pierden su componente básico militar y ganan publicidad y asistencia de espectadores, posibilitando al pueblo llano el acceso a un ritual hasta el momento reservado a las clases dirigentes. 
 
 
 
LA CAZA Y LA CETRERÍA, DEPORTES REALES:
La caza es uno de los deportes por antonomasia, la cual ya era practicada  desde el paleolítico de muy diversas maneras. La caza puede ser defensiva u ofensiva según si el hombre se limita a  protegerse de las agresiones de los animales salvajes o, por el contrario, toma la iniciativa debido a que puede suponer una fuente de ingresos económicos o como sustento. Pero existe una excepción que no contempla los supuestos anteriores, al menos de forma directa, y es cuando el hombre caza por placer, por deporte, dando lugar así a lo que entendemos por caza lúdica, practicada por la alta nobleza y la realeza de forma casi exclusiva. En la Edad Media la caza era, al igual que las justas, un signo de distinción social y un substituto de la guerra. Se organizan cacerías para probar tanto el valor de los cazadores como la destreza en el uso de las armas. El objetivo principal era la obtención de buenas piezas que estaban destinadas a surtir la mesa de una aristocracia que hace de la carne la base de su alimentación hasta límites insospechados. La caza está monopolizada por el rey y había monarcas adictos a este deporte, hasta tal punto que muchos abandonan los asuntos de estado para disponer de unos días de montería. Existían medidas para proteger algunas especies de animales sobre todo a lo largo de los siglos XIV y XV. Las variedades más  protegidas eran los ciervos y corzos, por un lado, y perdices, faisanes y francolines  por el otro. 
Hay dos formas básicas de practicar la caza: a pie y a caballo. Se usan perros y aves de presa así como diferentes tipos de armas. Éstas principalmente son arrojadizas (venablos, flechas, lanzas) pero también las hay manuales (dagas, cuchillos, espadas), que sirven para preparar las piezas in situ.
 
 
 
EL JUEGO DE LA BALLESTA:
Con el desarrollo de las ciudades en la Baja Edad Media y la aparición de la  burguesía, se desarrollan nuevos juegos y deportes. Una de las prácticas deportivas más populares en las ciudades de la Baja Edad Media era el juego de la ballesta. Era una prueba difícil que combinaba la fuerza física con la  precisión y la destreza. La ballesta se introduce en Europa a partir del siglo XI y la celebración de concursos y juegos se convierte en un hecho cotidiano. En la Barcelona medieval del siglo XII se celebraba una competición anual llamada  “joc de la ballesta”, convocada por las autoridades municipales. El premio para el ganador consistía en una ballesta decorada al estilo genovés, con el escudo de la ciudad en plata fina. En la Mallorca del siglo XV, en la ciudad de Palma, los premios para los ganadores del juego de ballesta son totalmente monetarios. El gobierno municipal de la ciudad desviaba dinero de los impuestos recaudados (sobre el aceite, el vino, las carnes...) para pagar al ganador del torneo. En un principio las dianas de los ballesteros son inmóviles pero pronto se dispara contra aves, animales y frutas colgadas en los árboles. 
 
 
 
EL JUEGO DE PELOTA:
Junto con los deportes-espectáculos, como los torneos, y los deportes de aventura, como la caza mayor, se practica en las ciudades un juego más sencillo y, en cierto modo, más humilde. No precisa de grandes espacios ni de grandes medios, sino de un plano vertical y de una pequeña pelota confeccionada con trapos envueltos en una cubierta de cuero. Se trata del juego de pelota, que consiste en impulsar la  pelota con la mano (desnuda o protegida por un guante) o con la ayuda de una pala o raqueta contra la pared o frontón. El juego, por su simplicidad, se conoce desde tiempos antiguos en distintas latitudes. Gozó de divulgación entre griegos, egipcios, romanos e incluso en ciertas culturas  precolombinas, como los mayas, como actividad lúdico-ritual. En la Edad Media se practicó desde el siglo XI, aunque alcanzó verdadera difusión en el XIV. En un primer momento se juega en plazas y calles y se inicia a finales de la Baja Edad Media por iniciativa pública o privada. A lo largo de los siglos XI y XIIes habitual la imagen de niños y adultos  practicando este juego en las calles de las ciudades y organizando competiciones o apuestas. También se juega frenéticamente en los patios de las casas, en el interior de las tabernas, burdeles y garitos, donde su popularidad alcanza cotas inauditas. 
 
 

Pasan los años y Ruy, lleva una vida comoda y familiar, dedicado a arreglar asuntos legales entre nobles, monasterios y corte, además es el encargado real de arreglar el cobro de parias entre las diferentes taifas, vamos que si no es por los juegos y el deporte, se le olvida la destreza con las armas.sus  niños van creciendo,

 

En 1079 Alfonso VI envía al Ruy al reino de Sevilla con el fin de cobrar el tributo anual de las parias, un impuesto que pagaban las taifas a los reyes cristianos con el fin de ser protegidos en casos de enfrentamiento limítrofes y también para evitar los ataques de las tropas castellanas.

Al mismo tiempo que Ruy, marchaba para Sevilla, el conde García Ordoñez era enviado a Granada con el mismo fin, cobrar las parias en Granada. Allí el zirí Abdallah ibn Buluggin le pidió que le ayudase en la toma de las tierras de Cabra que pertenecían a la taifa de Al-Mutamid, a lo que el castellano accedió uniendo su séquito al nutrido ejercito musulmán.

En Sevilla, el rey Al-Mutamid, dispuesto a pagar su contribución manifestó sus quejas al Cid por lo que estaba sucediendo en Cabra, acogiéndose al derecho que el tributo de las parias le garantizaba: socorrer al vasallo de cualquier agresión contra sus dominios. Ruy, en cumplimiento de las reglas, no dudó en ponerse en el lado de Al-Mutamid para frenar la invasión apoyada por el conde García Ordóñez. La contienda fue inevitable, la Batalla de Cabra se saldó con innumerables bajas y con García Ordóñez hecho prisionero.

Este hecho ha sido uno de los actos más reconocidos de Ruy, puesto que ensalza su sentido de la lealtad al rey y a las reglas, cuyo cumplimiento le llevó a enfrentarse a su propio bando.

Diferentes investigadores han tratado de explicar de manera distinta las consecuencias que pudo tener este episodio en la vida de Ruy. Muchos ven en este enfrentamiento con García Ordóñez, predilecto del rey, uno de los motivos que propiciaron el primero de sus famosos destierros. Sin embargo, no son pocos los que niegan esta posibilidad alegando que la defensa de la taifa sevillana era fundamental para la corona castellana, ya que su mantenimiento garantizaba el cobro anual de su paria, una de las más abundantes que recibía.

 Ruy se ve en una encrucijada, ¿defiende Sevilla, al que debia defender por el cobro de parias por parte del reino  o lo defiende del ataque del mismo reino?. Los dos ejercitos se ven en Cabra, provincia actual de Córdoba y en esta inesperada batalla, es Ruy, una vez más quien sale victorioso al mando del ejercito de musulman de Sevilla derrota a cristianos y musulmanes que vienen de Granada al mando de Garcia Ordoñez, la derrota es sin paliativos, Ruy perdona la vida a Garcia Ordoñez y en vez de matarlo, simplemente le toca las barbas, Garcia habría preferido la muerte.

Ruy es recibido y aclamado en Sevilla como un héroe y recibe innumerables muestras de cariño y regalos para él y para Alfonso VI, su Rey. Cuando vuelve se encuentra a Alfonso en un tremendo dilema. Ruy a desobedecido las ordenes de su superior Garcia Ordoñez y además lo ha derrotado. por otro lado la fama de Ruy a subido como la espume, es mucho más querido y popular que el mismisimo rey.

Los nobles leoneses quieren quitarse de encima al castellano Ruy, aclamado por el pueblo y que ha puesto en evidencia al reino, derrotandolo con otra taifa. Ruy a vencido a los cristianos al mando de un ejercito musulman, afrenta muy grave. Por ello y para quitarselo de encima le acusan de haberse quedado parte de las parias cobradas y regalos destinados a Alfonso. Evidentemente eso es falso, simplemente por sentido común, ¿para que quiere Ruy más dinero? el vive acomodado en Burgos con su mujer, a la que adora y sus tres hijos muy pequeños, no tiene problemas económicos pues tanto él como su esposa vienen de familias nobles,él con Sancho recibió mucho dinero al ser alferez de Castilla, es impensable que Ruy quisiera acumular riqueza. ¿o tal vez se quería ir de vacaciones a Punta Cana? o ¿ quería llenar el colchón de dinero?. es impensable de que Ruy robara nada, solamente actuó como le dicto su corazón y su cabeza, Sevilla paga, yo defiendo a Sevilla, y no le paga a él, sino al Reino de León.

Se puede leer y algunos historiadores exponen que justo al volver, él realiza una incursión en la Taifa de Toledo, saqueando varios pueblos y aldeas, que la taifa de Toledo, era amiga de León y que fué desterrado por ello.

Pensemos, Ruy, con 35 años, casado con el amor de su vida, tres niños de apenas 8 años, con fama ganada en varias batallas, poderoso caballero, amigo de musulmanes y cristianos, que necesidad tiene de arrasar y saquear 10 o 12 pueblos? Vosotros lo hariaís, vuestra respuesta es que NO, además seguro, entonces porque lo va a hacer un hombre rico, poderoso, entrañable, familiar, que ha demostrado no ser absolutamente racista, todo lo contrario. NO hay más que ponerse en el lugar de otros para comprobar la cantidad de incongruencias que se pueden decir. Todo fúe mucho mas facil, Alfonso VI tenia entre ceja y ceja a Ruy, desde pequeño, el "robarle " a su hermanop mayor Sancho, el enamorar a su hermana Urraca, que Alfonso la adoraba, el que tomara partido por Castilla en vez de por León, las derrotas de Llnatada y Golpejera, la jura de Santa Gadea, si existió o la jura en privado que le pidió Ruy, ¿pensaís que no es bastante para que Alfonso se lo quisiera quitar de encima?. Pues eso hizo desterrarlo, lo tiró de Castilla, era el año 1080.

 

II PARTE: EL DESTIERRO

El destierro es la peor pena que pueden dar a una persona, solo es peor la pena de muerte. La intención de Alfonso VI era aislar a Ruy, quitarselo de encima, que se buscara la vida, lejos del reino y ante la dificultad de encontrase solo por tierras desconocidas, sin embargo se equivocó, Ruy nunca se encontró solo, el pueblo lo quería y eso hizo que en el destierro lo acompañara un montón de gente, algo insólito, nunca visto.

La notificación fué por carta, Alfonso no se atrevió ha decirselo personalmente, cuando Ruy conoció la noticia quedo totalmente abatido, no era justo, no se merecía tal castigo, sin embargo debía de aceptarlo, el negarse significaría su muerte. A Alfonso le apoyaban los nobles leoneses y los soldados del reino, no todos, ni mucho menos, pero no se podia hacer nada. Ruy dispuso todo lo necesario para preparar el destierro, el pensó que iba a ir solo y lo primero que pensó fué donde dejar a su esposa e hijos. La decisión no fué dificil, los dejo en el Monasterio de San Pedro de Cardeña, muy cerca de Burgos y de Vivar, allí el abad era Sisebuto, viejo conocido por él, de varios pleitos que les soluciono anteriormante y de haber ido a la biblioteca a estudiar leyes. En ningún sitio iban a estar mejor que allí.

A Ruy le dieron 9 días para que abandonara el Reino de León, él decidió salir por la zona de Atienza, llegando a tierras actuales de Guadalajara y Soria. Podia haber elegido otro destino, pero todo el norte era cristiano y el Oeste y Sur de la peninsula estaba ocupado por taifas musulmanas y aunque por la zona de Guadalajara/Soria se enfrentaban varias taifas y los reinos cristianos de León, Aragón y Condados Catalanes, habia zonas que no eran de nadie, tierras de fronteras muy dispersas, cambiantes e incluso inexistentes, es la epoca del Cid sin fronteras.

La historia de los 9 días del destierro es muy conocida y está mas o menos en cualquier libro, nosotros vamos a matizarla brevemente, porque poco hay que añadir. A Ruy lo destierran y lo acepta con caballerosidad, pero se le unen soldados que han luchado con él, amigos y familiares, incluso gente que ni le conoce, pero conoce de su condición. Miguel Antolinez, El conde de Coimbra, Martín Muñoz, sus sobrinos Pedro Bermudez y sobre todo el joven Álvar Fáñez que será uno de sus lugartenientes de más confianza junto a Antolinez. El primer día duermen a las afueras de Burgos y al otro día deja a su mujer y los niños en el Monasterio de San Pedro de Cardeña, donde permanecen unos años. Continuan hacia la tierra sin fronteras y cada día se le suman gentes, cristianos, moros, campesinos, artesanos, todo tipo de gente, Ruy los acoje, no sin cierto temor, de que van a hacer cuando salgan de León, al noveno día son cerca de 400 hombres, muchos a caballo y otros caminando, forman la mesnada más famosa que jamás hubo, les daba igual el sol, el calor, el frio, el hambre, el sueño o el cansancio, todos querían acompañar a Ruy, y no se equivocaban, 1000 años despues estamos hablando de este ejercito multirracial de voluntarios, que se habián cansado de las injusticias de reyes tiranos y preferian iniciar una nueva vida, con el que para ellos era como un mesias.

Me es imposible no recitar el poema de Manuel Machado " Castilla" 

El ciego sol se estrella
en las duras aristas de las armas,
llaga de luz los petosy espaldares
y flamea en las puntas de las lanzas.

 

El ciego sol, la sed y la fatiga.
Por la terrible estepa castellana,
al destierro, con doce de los suyos
—polvo, sudor y hierro—, el Cid cabalga.

 

Cerrado está el mesón a piedra y lodo
Nadie responde. Al pomo de la espada
y al cuento de las picas, el postigo
va a ceder… ¡Quema el sol, el aire abrasa!

 

A los terribles golpes
de eco ronco, una voz pura, de plata
y de cristal, responde... Hay una niña
muy débil y muy blanca
en el umbral. Es toda
ojos azules; y en los ojos, lágrimas.
Oro pálido nimba
su carita curiosa y asustada.

 

—Buen Cid, pasad… El rey nos dará muerte,
arruinará la casa
y sembrará de sal el pobre campo
que mi padre trabaja...
Idos. El cielo os colme de venturas...
En nuestro mal, oh Cid, no ganáis nada.

 

Calla la niña y llora sin gemido...
Un sollozo infantil cruza la escuadra
de feroces guerreros,
y una voz inflexible grita: —¡En marcha!"

 

El ciego sol, la sed y la fatiga.
Por la terrible estepa castellana,
al destierro, con doce de los suyos
-polvo, sudor y hierro-, el Cid cabalga.
 
Una vez pasados los 9 días, Ruy este en el destierro, pero en vez de solo, como él pensaba, se encuentra con casi 400 hombres, que han confiado en él, y prefieren estar desterraod que vivir en unos reinos dirigidos por tiranos. ¿ y ahora que?, ¿ que hacemos?, ¿como nos ganamos la vida?. Mientras lo pensaban un buen hombre Abengabon, rey de la  pequeña taifa de Molina, busco a Ruy. 
 
Ven a Molina, te daremos comida y cobijo a tus hombres, llevais muchos días pernoctando en el monte, os ofrezco comida y alojamiento, descansad, uff, que gratas palabras sin ningún reproche y sin querer nada a cambio, Ruy se lo agradeció siempre y para siempre fueron amigos. Estando en Molina Ruy hizo una avanzadilla para hablar con Ramón Berenguere II conde de Barcelona para ofrercerles sus servicios y el de su mesnada. El Catalán no quiso y rapidamente se acordó de la taifa de Zaragoza, que estaba dirigida por Al Mutaquir, que ya conoció años antes cuando Sancho trabajó para su padre. Fué a hablar con él. Era un hombre excepcionl, cultp, inteligente, refinado, amante de la matemática, la filosofia, la historia y todo tipo de ciencias, un vicio, el ajedrez y unas tertulias interminables. Eso sí, un desastroso guerrero, que iba a ser victima de su hermano, el rey de la taifa de Lerida o de la taifa de Valencia, los condados catalanes e incluso del propio reino de León.
 
Al Muqadir se hace con los servicios de la mesnada de Ruy en 1081, Ruy entrena duramente a los soldados de la taifa, por llamarles, de algún modo, eran todo menos soldados, no existia un ejercito profesional y la mayoria eran artesanos y campesinos. Duras jornadas de trabajo hicieron de estos hombres un ejercito indomable y todo gracias al trabajo de Ruy y su mesnada que contagiaron las ganas de sobrevivir que ellos tenian. Una primera defensa de la taifa en Ateca 1081, hizo que Al Mutaquir confiara plenamente en Ruy y la mesnada.
 
En 1082 las tropas de la taifa de Lerida, el condado de Barcelona y El reino de Aragón, se unen para conquistar tierras de la taifa de Zaragoza, como vemos se unen dos reinos cristianos con uno musulman, la batalla definitiva tiene lugar en Almenar, y el resultado es la victoria de los de Zaragoza, bien entrenados por Ruy y que contra todo pronostico destrozan las tropas contrarias. Ruy y su mesnada son recibidos en Zaragoza como autenticos heroes y la fiesta en la Aljaferia es de las que no se olvidan, tres días de copas, de música de bailes y de comidads para este puñado de hombres que habian logrado detener a sus enemigos. Tiempos posteriores de paz, de respeto, de aprendizaje por todos, de sabiduria y de admiración por un pueblo rico en cultura y amante de la paz. Ruy trae a su familia y creo que fueron los 5 años más felices de Ruy y los sullos. A las pocas semanas , no sabiamos quien era de la mesnada y quién de la taifa, nos mezclamos, hablabamos el árabe vestiamos como ellos, comiamos, como ellos y las costumbres las adaptamos. Eramos una mezcla de razas y culturas, tiempos de paz, tiempos de entrenamiento.
 
Fueron 2 años tranquilos, pero en 1084, tuvimos que acudir a Morella, la taifa de Lerida se alió esta vez con los cristianos de Aragón y Navarra, para ampliar territorios, una vez más la mesnada de Ruy y sus soldados zaragozanos vencieron con absoluta facilidad. No solo era la fuerza y la osadía, sino la estrategia era un factor fundamental, Ruy dominaba la estrategia y aunque parecieran unas batallas cruentas, enseguida cogiamos prisioneros y las batallas eran muy rápidas con apenas bajas, en cuanto apresabamos a los líderes, la tropa se paraba, apenas se sufrian bajas.
 
El recibimienro en Zaragoza fué nuevamente apoteósico, y esta vez fuimos recibidos al grito de Sisi Sidi, Ruy sonreia, miraba a un lado y a otro, saludaba y se sentia feliz, Jimena y los niños corrian, vestidos de arabes  a abrazarlo, en tres años, dos batallas, el resto paz, y las gentes se agachaban en signo de reverencia, de admiración,vamos que como si ahora te hacen la ola, impresionante, vivir, para contarlo. La leyenda de Ruy crecía, era admirado por amigos y enemigos, era invencible.
 
 
Cuando se vincula al Cid con la reconquista se esta cometiendo un tremendo error, estamos en el 1084, y ¿que hemos visto en este siglo XI,? una lucha por la expansión de territorios, sin importar si es cristiano o musulman. Fernando I cristiano, lucha contra Navarra Cristiana y junto a Zaragoza musulmana, Alfonso Vi lucha contra Garcia cristiano y Garcia cristiano contra Castilla cristiana, León cristiana contra castilla cristiana, Zaragoza musulmana, contra Lerida musulmana, condados d barcelona cristiano junto lerida musulmana conta zaragoza musulmana......conclusión daba igual la religión que se practicara, lo importante era hacerse con tierras para engrandecer su territorio, si se luchaba entre hermanos, no se va a luchar contra vecinos. Queda así desahuciado el echo de que el Cid, pertenece a la Reconquista, que sí comienza a darse años despues cuando es tildada de cruzada con la intervención ya del Papa y la iglesia, pero eso es otra historia.
 
Mientras Ruy, su familia y su mesnada vivian en Zaragoza, ocurrió un hecho que va a marcar la futura historia de la peninsula ibérica, Alfonso VI rey de León conquista Toledo y esto despierta su afán por conseguir más territorios y su proximo destino es la taifa de Zaragoza.
Asedia Zaragoza, pero es misión imposible, Ruy y su mesnada están trabajando para la taifa y los soldados de León nada tienen que hacer, abandonando en pocas semanas. Además entran en juego los almorávides, una etnia islamica más radical conformada en la zona de Sahara y Mauritania al mando del cual esta Yusuf, un magnífico guerrero y lider absoluto almoravide. Son requeridos por otras taifas que temen el ataque de León y entran a la peninsula por Ceuta y Algeciras y se cita con el Reino de León en Sagrajas, muy cerquita de Badajoz, la derrota de  León es sin paliativos, Toledo esta perdida, pero un golpe de suerte entra en acción, la muerte de un hijo de Yusuf en Marruecos hace que este vuelva y León recompone su reino. En 1088 los almorávides vuelven a la penissula, esta vez por Aledo.
Antes Alfonso perdona a Ruy y le dice que vaya a ayudarle, Ruy muy a su pesar abnadona Zaragoza, ya habia cumplido una etapa importante de su vida y piensa que es hora de regresar a su pueblo. Sin embargo poco dura la nueva amistad entre Alfonso y Ruy, un malentendido o algo así hace que Ruy no acuda a ayudar a Alfonso en el asedio almoravide a Aledo ( Murcia), y es desterrado por segunda y definitiva vez.
Este destierro es más duro, pues además de ser desterrado, toma prisionero a su familia y le despoja de todos sus vienes y propiedades.
Ruy esta ya harto de tantas injusticias y envidias, ahora si llama a su mesnada y ya ni se lo toma como un destierro, ya no quiere trabajar para nadie y va a empezar una vida como caudillo independiente. Conoce como nadie el Levante de la penissula Ibérica, es amigo intimo de Al Mutaquín rey de la taifa de Zaragoza y también conoce a Al Quadir, nuevo rey de la taifa de Balansylla, se va a ofrecer a defenderlos, como si fuera un rey, y no ya trabajar para una, podrá hacer lo que hacian los reinos cristianos, cobrar varias parias de distintas taifas. Por ahí se escribe que somete a Denia, Albarracín y Alpunte a que le paguen parias, pero más bien creo que son estas pequeñas taifas las que quieren el amparo de Ruy y la mesnada. No sería posible con una mesnada sin lugar fijo y nomada ir atacando taifas, es auúi cuando vuelven a unirse critianos de Barcelona y musulmanes de Lerida para acabar con la mesnada de Ruy, pero nuevamente son derrotados en Tevar, y otra vez sin paliativos. Aquí consuigue su segunda espada, la colada, que pertenecia a Ramón Berenguer II, conde de Barcelona, se trataba de una estapa de origen Carolingio, muy fina y que contrastaba con la poderosa Tizona, espada árabe que portaba Ruy desde 1079, cuando se la regalo el rey de la taifa de Sevilla por la batalla de Cabra. Muchas fuentes dicen que la tizona, la consiguió en 1097, tras la victoria en la batalla de quarte, pero pensemos, con que espada lucho toda su vida Ruy?, se hizo más popular una que apenas llevó 2 años si la gano en Quarte?, además en Cabra ya se menciona el poder de su espada árabe. Ninguno estabamos allí, pero por lógica, es imposible que una espada que perteneció 2 años a Ruy sea la espada más conocida de España, sin lugar a dudas esa Tizona la llevó practicamente toda su vida. Al igual que su yegua, babieca, regalo de un tio suyo, cuando no era más que un jovenzuelo que formaba paarte del sequito del infante Sancho, su tio le ofrecio varios poderosos caballos andalusies y una chiquitina yegua árabe, el eligio la llegua, rápida, astuta, valiente y ligera, en vez de un caballo grandote y pesado, por lo que luego fué su vida, esta vez acerto.
 
Los acontecimientos se suceden, los almorávides entran en Valencia y matan a Al Cadir, Ruy no puede defenderlo ante lo inesperado del ataque. Balansiya queda secuestrada por los almorávides, Ruy decide conquistarla y expulsar a los almorávides. Para ello queda en Cella con todo aquel que quiera venir a Valencia a participar de la conquista, son cientos de hombres los que se acercan para formar parte de este ejercito al servicio de Ruy. Pasada una semana comienza la conquista de Balansiya, lo priimero es llegar al mar, y eso lo hacen por Burriana, antes llegan al Castillo de Onda , en donde muchos de sus hombres, ven por primera vez el mar.
 
Deciden retarsar la conquista un par de días y se van a descubrir los favores del agua, baños, risas y descanso par estos fieros guerreros. Las huestes de Ruy toman Cebolla de una manera facil, Murviedro es almorávide y pueden ser un problema, comienza lo que muchois llaman el asedio de Balensiya, para otros no es más que se trata de no precipitarse y entrar a lo loco. Balansiya esta perfectamente amurallada y dispones de un ejercito almoravide poderoso jamas derrotado, Ruy necesita valorarlo todo para no cometer errores. 
 Balansiya esta dividida entre los que quieren a los almorávides y los que quieren facilitar la entrada de las tropas, para un profano...todos son "moros", pero nada tiene que ver los antiguos habitantes de la taifa con los nuevos, es como mezclar Navarros y leoneses, aragoneses y castellanos, a pesar de ser todos cristianos cada uno lucha por expandir su territorio, con los musulmanes pasa igual, pero claro, nos pasa como con los chinos, todos son iguales.
 
Pero no para Ruy, que tenía que esperar el momento preciso para entrar.
He leido de la dureza del asedio, que fué terrible la hambruna que produjo, las penalidades que tuvieron que soportar mientrars Ruy los asediaba desde Cebolla ( la actual El Puig), Personalmente no creo que Ruy pretendiera someter a Balansiya, simplemente alli entro un grupo de gente, que él queria expulsar, y los queria expulsar porque entraron matando a sus amigos, los amigos que habian confiado en él, Balansiya habia quedado huerfana y Ruy penso en conquistarla e instalar allí su morada, que debido a los destierros no habia tenido hace años.
 
Ahora me asombra lo que dicen algunos historiadores  de que en 1092, Ruy asola La Rioja para vengarse del Conde de Nájera, García Ordoñez, quien afirma esta incursión de la Rioja por parte de Ruy, evidentemente no conoce a Ruy. ¿Vengativo? ¿ revancha?...Ruy ya no es esclavo de nadie ni trabaja para nadie, tiene una familia que mimar, tiene una mesnada que cuidar. ¿ para que va a poner en riesgo la vida de sus hombres por un puñado de oro? ¿ para que va a matar a gente inocente? claro quién afirme que Ruy no era más que un asesino tiene lógica, pero tú, que estas leyendo, crees que Ruy era un asesino vengativo que actuaba con alevosía, y mataba por matar con sed de venganza?,, se que no crees esa afirmación. ..No hay que creer todo lo que se lee, cada uno puede escribir lo que le apetece, incluso por intereses, se puede escribir lo que se le antoje...es que dicen las cronicas.....las cronicas dirán lo que quiera haber escrito el cronista...pero para lanzar un ataque contra una región, asolar, pueblos, devastar, violar, matar niños....hace falta ser un asesino..y yo no lo conocí...pero dudo mucho por sus actos que Ruy lo fuera.
Ocurre lo mismo con Álvar Fañez, el Álvar fañez admirado como capitan de Alfonso VI, defensor de frontera, de la cristiandad, impulsor de la Reconquista en Toledo, Guadalajara, las tierras de älvar Fañez, gobernador de Valencia en 1085....¿pero que estos historiadores no se dan cuanta que älvar Fañezn  el Minaya, no era más que el sobrino de Ruy?, hijo de uno de sus hermanos, que jamás combatió junto a Alfonso VI, que siempre estuvo al lado de Ruy,....que son dos hombres distintos con el mismo nombre.
 
Claro que existió el Álvar Fañez capitán de Alfonso Vi, pero no era él, no era el sobrino de Ruy, se llamaban igual, pero este chico era todo un caballero, quizás, no luchase como el otro, pero tenía un corazón más grande que el reino de León, siempre acompaño a Ruy, era su lugarteniente, su sobrino, su fiel amigo, su hermano, era..minaya, un tipo normal que vivió junto a Ruy toda su vida....era la mano izquierda de Ruy...el puente hacia JImena y los niños, el que iba y venia, el que daba las noticias y en quien Ruy se asesoraba.
Así que otro destrozo a la historia, Álvar Fañez, capitan de Alfonso VI, es otro, no es el minaya de Ruy, ese capitán duro, valiente, pero sin corazón. En este libro, en esta web, en estos escritos, tened en cuenta que cada vez que hablamos de Minaya, de Álvar....no es ese Álvar poderoso, conquistador de Toledo, Guadalajara, jefe de las tierras del Tajo, sino hablamos de un tipo normal, sobrino de Ruy, y que bueno, si era valiente, fuerte, manejaba como nadie las armas( excepto su tio)...pero jamás, ni se le ocurrió ponerse a las ordenes del tipo que habia desterrado a su tio y tenía preso a un hermano  Garcia año, tras año, es más cuando vivia en Zaragoza iba siempre vestido de moro, hablaba árabe perfectamente e incluso se caso con una hermosa joven árabe de la taifa de Zaragoza, teniendo un par de niños que por no ser no eran ni religiosos. Porue en toda esta historia, parece que todos tenian que ser o moros o cristianos, no se contempla a los que pasaban de religiones.
 
Ahora estarán los grandes historiadores que diran...en esa epoca....pues ya os digo yo que en esa epoca, la gente era como ahora, habia religiosos y los habia que no. No hay que buscar esteorotipos ni de gente ni de epocas. La diversidad cultural, no es nueva y no podemos medir una epoca por el mismo rasero, cada persona es independiente, al margen de la epoca que le toco vivir.
 
Y Ruy esperaba con su ejercito, con su mesnada, con todos los que confiaron en él, pasarón 9/10 meses y los almoravides se rinden, se rinden porque Balansiya no los quería, Balansiya no había sido almorávide, Balansillá era ya de la peninsula iberica 300 años, eran balensiyanos, no almorávides, por eso los almoravides se tuvieron que rendir y Balansiya queria a Ruy, un amigo de años de la ciudad.....y sabián los balasiyanos que Ruy soñaba con ellos, con esa ciudad, que era su ciudad soñada y iba a hacer de Balansiya la ciudad envidiada por todos.
Despues de 9 meses los almorávide de Balansiya se rinden y entra Ruy a gobernar la ciudad, respetó las creencias e incluso respeto a quíen no las tenía, convivieron las dos culturas sin ningún problema, se contruyó una iglesia  para los cristianos y se dejaron las mezquitas para los que la quisieran, se trató a todos por igual. Sin embargo todo no iba a ser tan bonita, los nuevos enemigos, los almorávides no iban a facilitar las cosas y quisieron una y otra vez recuperar la ciudad.

 Balansiya se convirtió con Ruy en un parentesis de la historia, una mezcla de razas, de religiones, de cultura, de bondad, de música, que quizás ninguna otra ciudad a lo largo de la historia haya tenido.

Álvar fué a buscar a Jimena y los hijos de Ruy, que estaban presos en Burgos, dicen que älvar llevo regalos a Alfonso, pero tal vez lo que llevava era el rescate para poder liberarlas y comprarlas como  "esclavas". En todo caso, Jimena y las hijas fueron liberadas y llegaron a Balansiya

Ruy, acompañado por el obispo Jeróme, prior francés que le acompaó los ultimos años,salen a esperarlas a las puertas de la ciudad.

El encuentro resulta de lo más solemne y emotivo. El “Cantar” lo cuenta así: 

“Cuando le vio Doña Jimena se echó a sus pies.

¡Oh Campeador, que en buena hora ceñiste espada,

muchas veces me habéis sacado de muchas vergüenzas malas;

henos aquí, señor, a mis hijas y a mí,

para Dios y para vos son buenas y están ya criadas”. 

Ruy, muy emocionado, pero con grandes muestras de alegría, las abraza estrechamente, al tiempo que las invita a entrar en su ciudad: 

“Vos, Doña Jimena, mi querida y honrada mujer,

y vosotras, hijas mías, mi corazón y mi alma,

entrad conmigo en la ciudad de Valencia,

este feudo vuestro, que yo he ganado para vos”. 

Entre la alegría y el bullicio de la población que ha acudido a recibirlas, y el estruendo que produce el entrechocar de las armas de las mesnadas de Ruy, en señal de bienvenida, entran  Jimena y sus hijas en la ciudad que iba a ser su hogar durante los siguientes años.

No puede decirse que la vida de Jimena y sus hijas resultara excesivamente placentera en la cultivada corte que Ruy había montado en Valencia, en la que se desarrollaba una importante actividad cultural y en la que no faltaban los poetas, tanto árabes como cristianos. Las continuas batallas que Ruy, ante el acoso almorávide,como la de Bairen, en 1097, en las laderas de Monduver y en las que contó con la ayuda de Pedro I de Aragón , cuando fueron sorprendidos por los almorávides despues de llevar provisiones a Peña Cadiella para mantener a raya a sus numerosos enemigos mantenían a su familia en un casi permanente estado de ansiedad y temor.

 En el mes de agosto del año 1097 un poderoso ejército almorávide capitaneado por Mohammed Ben al Hach se dirige a la ciudad de Toledo, donde Alfonso VI tenía establecida su Corte, con intención de sitiarla. El rey decide salirles al paso en la plaza fuerte de Consuegra, pero para reforzar sus huestes decide pedir ayuda de nuevo a Ruy.

Ruy no puede abandonar Valencia, pero, como agradecido por liberar a su familia, envía a su hijo Diego y a su lugarteniente Álvar Fáñez  con un numeroso y aguerrido grupo de su mesnada  para que ayuden a Alfonso VI. Desde el castillo de Consuegra la caballería y la infantería leonesa se lanzan contra los almorávides, a su frente van Álvar Fáñez, Pedro Ansúrez, García Ordóñez, el viejo enemigo de Ruy, y su propio hijo Diego. Pero esta vez el ímpetu sarraceno fue superior al cristiano y la caballería almorávide comenzó a infligir un duro castigo a la infantería cristiana, obligándola a retirarse hacia el castillo en franca desbandada.

En la confusión de la huída el hijo de Ruy y muchos de sus hombres fueron rodeados y pasados a cuchillo. La victoria almorávide fue total. Esto ocurría en el atardecer del día 15 de agosto de 1097, Diego Rodríguez de Vivar, el único hijo varón de Ruy murió y tan sólo tenía veintiún años de edad. He llegado a leer que Garcia Ordoñez, no hizo nada por defender a Diego, en clara alusión al revanchismo del conde de Nájera, pero me cuesta creer que un hombre curtido y noble deje morir a un chaval de 21 años, por muy hijo que fuese de su enemigo, por tanto desmontemos la hipótesis de que Garcia Ordoñez deja morir a Diego.

La noticia de la muerte de su hijo, con el que realmente había llegado a convivir poco tiempo, causó un tremendo dolor en el corazón de Ruy,  No obstante, su orgullo  supo sobreponerse a su amor de padre y durante lo que quedaba de aquel año de 1097 y la primera mitad de 1098, completó la conquista de las plazas de Almenara y de Murviedro, que cayó el 24 de junio, expulsando a los almorávides de ciudades tán cercanas a Balansiya, pero ya nada tenía sentido.

Ruy ya no sonreia, se le fué la alegría que siempre desprendía, estaba ya muerto, en vida,la muerte de su hijo, fué la peor herida que jamás sufrió, una herida de la cuál jamás se recuperó. Más difícil es describir el dolor que la trágica noticia causó en Jimena. ¿Quién puede saber los sentimientos de dolor, de angustia, de desesperación, de impotencia y de rabia que se apoderan de una madre ante la noticia de la muerte de un hijo?. Sólo otra madre nos podría responder.

Para siempre quedará fijada en la mente de Jimena la imagen de su hijo Diego, cabalgando erguido y orgulloso al frente de su tropa-tal vez por primera vez-saliendo de Valencia para acudir en ayuda de su tio Alfonso VI , acosado por los almorávides. ¡Muy caros pagaron, su esposo y ella, sus servicios al rey Alfonso. Pero, en el caso de Jimena, al dolor de madre hay que sumar incertidumbre que la producen las continuas salidas al campo de batalla de su esposo, defendiendo a Balansiya de trifulcas provocados por los derrotados almorávides.

La muerte de Diego hizo reflexionar a Ruy sobre la azarosa y belicosa existencia que había llevado hasta entonces, o tal vez tuvo una premonición sobre lo cercano de su fin, el caso es que después de la conquista de Murviedro se retiró a su corte en Balansiya, a disfrutar del descanso del guerrero y de la compañía de su esposa y de sus hijas, fueron apenas unos meses, pero Ruy estaba cansado, estaba agotado, estaba harto de tanta injusticia que había sufrido tanto él como su familia.

Ruy tan solo quiso ser feliz, pero se le fueron precipitando los acontecimientos. Las envidias de Alfonso VI, que tampoco vamos a cebarnos con él, pues actuó casi en defensa propia ante la irrupción de Ruy, fueron las que iniciaron esta devenir del de Vivar. Cuando todo parecía en su sitio, otra vez el afán de expandir su reino de Alfonso hizo que reaccionarán etnias africanas que tenian el corán por bandera y otra vez se ve enredado Ruy en toda la movida, un ciclo imposible de solventar, un ciclo en el que ahora se ven enredadas todas las taifas y reinos de la peninsula ibérica.

Lo que no tenemos que confundir es todos estos acontecimientos, como de reconquista o una lucha de moros y cristianos. Eso Ruy lo tenía muy claro, aunque en muchisimas ocasiones quieren hacer de Ruy, un lider de la reconquista y que pretendía la expulsión de los moros. Ruy era un hombre muy culto, muy educado, muy respetuoso tanto con las personas como con las costumbres y tradiciones, ya hemos comentado que era antiracista y que no le importaba ni acudir a una mezquita, ni acudir a una misa cristiana. Porque se le ha tildado como baluarte de la cristiandad y eso no es cierto. Que se casara por la iglesia, que construyese una iglesia en Valencia para los cristianos de su mesnada o que llevase un cura a Balansiya, solo significa que no quería dejar tirados a los cristianos que él llevaba. En Balansiya ya habia mezquitas, y no derriba ni una, y deja libremente ejercer cada culto a quien lo desee.

Cuando vivio durante 5 años en Saraqusa, e incluso en Balansiya, muchas veces iba vestido con trajes arabes, que según decia eran mucho mas comodos, sobre todo en verano, hablaba y leia el arabe con total corrección y en ratos libres acudía a teatros, charlas filosóficas, jugaba al ajedrez con gran destreza, los baños le apasionaban y devoraba cualquier tipo de comida de tradición árabe. En Castilla y León la comida era a base de carne de caza, venados, jabalies, incluso caballo, vacas, perdices, pato...mucha carne roja, nada que ver con el refinamiento y variedad de especies de la comida árabe.

Poco duró esta vida tranquila, sin guerras ni cabalgadas; la fuerte naturaleza de Ruy estaba minada por las numerosas heridas recibidas en decenas de años de incansable guerrear y por ellas se le escapaba la vida. Ruy murió un 10 de julio del año 1099. Contaba 56 años de edad. La noticia de su muerte pronto se propagó por la peninsula e incluso por las tierras mas lejanas que podemos imaginar.

Un monje francés escribió su epitafio: “En España, en Valencia, murió el conde Rodrigo con gran duelo de los cristianos y gozo de los enemigos paganos”. Otra gran mentira que desmontar, la muerte de Ruy dolió a todos, los cristianos lo adoraban , los musulmanes le llamaban Cid ( señor), los que pasaban de religión lo idolatraban, habia sido sobretodo, una buena persona. Justo, sin distinguir religión, raza, ni color de piel, un adelantado de su epoca.

 

 Jimena se convierte en señora de Valencia y de todos los territorios conquistados por el Ruy.  Se casan las  preciosas e inteligentes hijas de Ruy, con nobles bien posicionados del Condado de Barcelona y de Navarra, por lo que la sangre de Ruy, al final corrió por la corte y su sangre llegó a ser Rey, aunque eso poco importa, como decia el mismisimo Ruy, lo más importantes de las personas es el saber estar, la bondad, la amabilidad, el prestar siempre ayuda, el no aprovecharse de los males ajenos...que más da ser Rey que carpintero, la diferencia solo lo ven los necios, los que se creen sabios y realmente no saben nada, los pobres idiotas que no saben nada y se piensan los amos del mundo.

 Para mantener los dominios que le dejó Ruy, su marido, no solamente hace falta valor, es preciso también saber guerrear y conocer las artes de la guerra. Además, el viejo emir Ben Yusuf, al que tantas veces derrotó Ruy, sabe que ha llegado su oportunidad, y de nuevo envía un poderoso ejército a sitiar Valencia. La única alternativa que la queda es llamar en su ayuda a su tio el rey Alfonso. Con la llegada de Alfonso VI y sus huestes a Valencia los almorávides detienen su ofensiva, pero se quedan a la expectativa. Durante dos meses el rey de Castilla permanece en Balansiya buscando una solución. Imposible, no se puede hacer nada, el irse es la única solución, en el mes de mayo del 1102 se decide abandonar la ciudad.

 Jimena y Don Alfonso, al frente de sus huestes, y por supuesto la mesnada de Ruy con Álvar y el portugúes a la cabeza,protegen el cadáver embalsamado Ruy, que tantas veces les había conducido a la victoria, abandonan Balansiya. Dicen las cronicas que Jimena mandó incendiar la ciudad, que no quedara rastro de Balansiya, pero...conociendo a Ruy, no creo que se enamorara de alguien que quiere borrar los recuerdos, las obras que hicieron, el arte que florecio en la ciudad soñada, simplemente abandonaron  Balansiya, girandose una y mil veces todos los hombres de la mesnada, esperando que saliera Ruy por una de esas puertas que cruzó cientos de veces, pero esta vez no, no salio.

 Ruy, el cadaver de Ruy iba con ellos, pero parte del alma de él se quedaba en Balansiya, y todavía, yo que vivo en Valencia, noto su presencia, su arte, su cortesia, su sonrisa.. Como se va a incendiar el sueño de Ruy. Si hubo un incendio, si...y fúe a la llegada de los almorávides, ellos si se dieron cuenta de que el alma de Ruy seguía allí y por eso la incendiaron. Inutilmente porque aunque Balansiya fúe otra vez almorávide, su presencia siempre estuvo presente y esta hasta nuestros días.

 La famosa parada en Siete Aguas, en el retorno a "casa" y otra vez el destino conduce a Jimena al Monasterio de San Pedro de Cardeña, a donde llega con Ruy.

Jimena se retira de la politica y se dedica a una vida normal, cotidiana, disfrutando de recuerdos y muy dolida por lo injusta que ha sido la vida con ella. Se sabe que en el año 1113 vendió su propiedad de Valdecañas, que formaba parte de la dote recibida en las arras matrimoniales, al abad del Monasterio de Cardeña:

“Es de mi agrado venderos aquella mi heredad de Valdecañas. Está aquella heredad integrada por el Monasterio de San Pelayo Mártir, con sus casas y solares, con tierras y viñas y molinos y prados y todo lo que a él pertenece, en el precio de 500 sueldos de plata”.

Lo cual indica que, mientras estuvo viva, siguió manteniendo una estrecha relación con el monasterio, aunque lo más probable es que viviera en sus propiedades de Burgos.

Todavía, durante estos años de viudedad, tuvo que afrontar Doña Jimena la muerte de María, la más pequeña de sus hijas, a la que casó con el conde catalán Ramón Berenguer III. Este matrimonio, que apenas duró dos años, pues María murió en el 1105, la proporcionó dos nietas, María y Jimena, que casó en 1107 con el conde Bernat III de Besalú y en el 1117 con Roger III de Foix, conde de Foix. 

Cristina, se casó con Ramiro Sánchez de Navarra, conde  de Monzón, de cuyo matrimonio nació su otro nieto, el  futuro rey de Navarra García Ramírez VI, el Restaurador. 

La fecha de la muerte de Jimena también ha sido motivo de polémica, aunque, finalmente, se ha impuesto la del 19 de agosto de 1116, por lo menos es la que apoyan la mayoria de historiadores, no puedo decirlo con exactitud, pero por ahí estaría.

 Jimena fue enterrada, como era de ley, junto a su esposo, Ruy,  En San Pedro de Cardeña..  En 1842 la desamortización decretada por el regente Espartero dejó a las órdenes religiosos en una precaria situación económica, lo que obligó al Ayuntamiento de Burgos a trasladar la tumba a la Casa Consistorial, donde permaneció hasta el año 1921, en que, de forma definitiva, al menos hasta la fecha, los restos de  Jimena y Ruy fueron depositados bajo una enorme pero sencilla losa de mármol, en el crucero central de la catedral de Burgos.